Medimos antes de opinar
Cuando hablamos de C-41, partimos de los 38 °C reales del baño y de lo que pasa cuando el termómetro se corre dos grados. No hay receta mágica: hay control de temperatura, tiempos respetados y química en buen estado. Lo mismo con el E-6, que en Buenos Aires se sostiene en pocos laboratorios y con calendarios de tandas que conviene conocer antes de mandar un rollo.